170 horas

Esa sonrisa y, esa mirada...que me desligaban del Mundo...


Tardé en llamarte una semana...dejé pasar siete días... Durante cada minuto de los siete días pensaba que te diría..., deseaba que el tiempo se deslizara veloz, y fluido, hasta que encontrara el valor para llamarte...


Y te juro que cuando lo hice tartamudeaba...


Nunca me había palpitado el corazón de semejante forma...acelerado y estático, me flaqueaban las piernas y la voz...


ReENCONTRARME contigo fue una experiencia arrasadora... Me volví loca...


Te viví con la intensidad del primer amor..., con toda mi ingenuidad..., con desgarro...


Me ahogabas en una densidad de emoción y sentimientos...


Supe que aquello era el amor...certidumbre repentina...algo que cortaba el aliento, que da escalofríos... Que me hacía llorar, que me hace reir... Un bosque oscuro y peligroso pero fragante y acogedor...


Tú me atraes con una fuerza misteriosa y no me quedó más remedio que adentrarme hacia tu Alma, aún sabiendo que, probablemente, jamás encuentre el camino de salida...


Esto es Amor... Una nueva manera de percibir el Mundo..

Baila conmigo


Baila conmigo... Yo te guiaré...

Mi Piel... Nuestra Piel es la senda que nos llevará a nuestro Destino...

Te doy mis momentos..., mis días..., mis noches...

¿Es el Placer, pecado?... No sé si me destruirá o..., me curará...

Sé que quiero SENTIRte..., contigo SOY más Yo y, entre mis brazos..., en mi boca..., en mi cuerpo... tú te conviertes en otra persona... más parecida a Ti...

Sólo...

Sólo... Tengo la certeza de esta locura, que se abre paso dentro de Mi...

Un Universo recién descubierto, una Tierra y un Agua de nadie..., donde ni imagino cuál es el territorio que podré conquistar...

Días sublimes que rebasan cualquier Sueño...

Y, tu constante recuerdo..., memoria agridulce...

Viajo en una montaña rusa de sentimientos, de pasión, de dicha...

Te deseo con fervor... En mi añoranza, me sumerjo en un pozo sordo de alegría y miedo...

Vehemencia de una pasión que ha surgido repentina a la Luz..., con una violencia que me arrastra, suspendiendo voluntad y cordura...

De noche..., vago por ciudades que no conozco..., recorro laberintos..., entro en callejones sin salida..., atravieso encrucijadas desiertas: ni un cartel!!!

En mis Sueños te busco, pero siempre estoy sola... Por la mañana despierto, acompañada, pero mi Alma sigue sola como en el sueño..

HOY SEREMOS

Llené las dos copas de vino... Brindamos al Sol que se escondía y a las Estrellas del cielo...


Me miré en tus ojos, que tienen un brillo distinto, "raro"..., reflejan el Mar y, hasta mi propia Alma...


Te tenía delante..., a mi vera... Supe que eras tú... Sé que ERES... El hombre que me hace estremecer..., Que mis adentros se bamboleen siguiendo tu adagio de locura...


Mi Piel se tersa al roce de tus dedos...


Tus labios..., el cáliz que da Vida..., son mi Alimento...


La Tierra nos servirá de lecho... Has despertado mi bestia, ansiosa de Ti... Y sí, HOY, nuestros cuerpos serán manantial de licores placenteros... Nuestra Alma sucumbirá al nirvana del deseo y... SEREMOS!!!

MIEDO


Cobarde... Soy, o eso creo...

Tengo miedo de tenerte, SENTIRte... De llenarme de Ti... De saber que contigo mi Alma se llena... Mi cuerpo despierta... Reboso de Ti..., de tu mirada..., de tu Piel..., de tu risa..., de tus licores que saben a Vida... Me colmas de caricias..., de palabras...

Contigo Soy Yo...  Y eso me asusta...

Miedo... A no tenerte..., a perderte... De no ser capaz de hallarme en otra Esencia...

Y mis días se llenan de soledad..., de Miedos... Pero, incluso, de valentía... Es mi forma de Ser, no quiero dejar de SENTIR..., de sentirte... Me gusta querer con el Alma..., entregarme entera... Saciarme de sentidos y saber que Tú también te llenas conmigo,... de Mi...

Te espero...

Sigues a mi lado, en ausencia...


Como ese aroma que persiste en frascos de perfume vacíos...


Siempre he pensado que volveré a verte...


Te espero...


En todas partes me tropiezo con tu ausencia...


Siempre te llevo dentro de Mi... Cuando Tú no estas, la conciencia de tu vacío me llena...

Te imagino como un puerto lejano, en el que algún día, por fin, amarraré...

Ya no queda nada que esperar... La luz y la intensidad de tu recuerdo, explotan en Mi.

De sobra lo sabes...

El sexo contigo me enloquece... 


Eres un volcán lanzando las entrañas del planeta hasta el infinito... 


Tus besos son un chute de opio afgano...


Te quiero, aunque me reviente..., y te seguiré queriendo..

Quisiera...

Quisiera escribirte Pasión esta noche... 

Conseguir que tu cuerpo se estremezca bajo mis dedos... 

Que la humedad de mi lengua, caliente tu Piel..., erice tus Sentidos...

Que mi mirada, clavada en Ti, haga sonreir a tu Alma...

Que Nuestros latidos sean la música del baile de nuestras caderas...

SENTIR tu Ser dentro de Mi..., que no quede un rincón de mi sin llenarse de Ti...

Inundar el mundo de licores tibios... Emborracharnos del néctar del Placer...
Beberé de Ti, el elixir que me dé Vida... Saciaré mis ansias...

Quisiera escribirte Pasión esta noche..., leerla en tu Piel..., Sentirla en tus ganas...

Bésame...

Bésame... Que tu aliento, en ese beso, me dé Vida...

Mírame... Y que tu mirada me inunde de ganas...

Acaríciame... Que tus manos eduquen mi cuerpo y se fundan en mi Piel...

Abrázame... Y que tu abrazo Me contagie de Ti...

Atraviésame... Entra en Mi con Tu fuerza pasional... Cálame con tu néctar... Mézclate en mis licores... Abrásame con tu lanza, quiero sofocarme en tu llama...

Hagamos realidad Nuestras fantasías más anheladas... Unámos nuestras Almas en un deseo divino...

La última noche


Fue, la última noche que pasé contigo, cuando me di cuenta de que Tú me recordabas a mí misma..., como si fuera un extraño juego Hide espejos en el que se entremezclan realidad, recuerdos, deseos, evocación...
Fue en mi casa. No sé que excusas utilizaste para lograr escaparte hasta el día siguiente... Cuando se daban esas ocasiones, yo no perdía el tiempo preguntando de qué modo había conseguido el privilegio de dormir fuera sin despertar sospechas...
Follamos varias veces, una tras otra... Tú poseído por una especie de fiebre que te llevaba a hundirte lentamente y sin remedio en mi... Yo que te sorbía, te chupaba, te besaba y te succionaba hacia mi fondo...
Tú me chupeteabas, también, como a un caramelo agridulce del que no querías desprenderte..., lamiendo en Mi tus propias heridas...
Dejé abiertas las puertas del armario, porque el espejo del interior reflejaba lo que sucedía en la cama... Y jugaba a mirarme de vez en cuando, a contemplarme sobre él o debajo de él...
Aquel reflejo de los dos cuerpos entrelazados, unidos, como si fuéramos un extraño animal, me excitaba cada vez más... El duplicado de nuestros cuerpos era brillante, claro, transparente...
Habíamos encendido unas cuantas velas y la imagen de la luna parecía un cuadro recubierto por una capa de tiempo... Y, a su abrigo, caímos en un sueño de pasión...

Mátame de placer...

Mátame de placer...
Haz desbordar mi río...
Que tiemblen mis montañas...
Que erupcionen mis sentidos...
Que tu lava me queme...
Quiero ser tuya...y Resucitar en el intento...

A un vuelo de distancia...

Tal vez, sólo tal vez, si no perdiéramos el rumbo jamás nos enamoraríamos... Pero, pasa, nos desviamos, quizás con toda la intención..., es nuestra manera de sabernos vivos, con ganas de SENTIR y ser Sentidos... Para cuando eso pasa siempre es bueno saber que la gente que quieres y que te quiere, está, como muy lejos, a un vuelo de distancia... Besos y abrazos!!!

Te deseo... Te extraño

Llegué a Tu vida y, fui como el tornado que necesitabas...,una revolución para tus sentidos... Me transforme en la brisa fresca de todos tus amaneceres...
Y, ahora qué culpa tengo yo de SENTIR???...
Contigo, a tu vera...Mi fiera de los sentimientos se ha despertado..., vive sumergida en el Mar de lo desconocido, lo inesperado...
Sabiéndome deseada por Ti... Que soy la dueña de tus sueños, tus fantasías..., también de tu realidad..., necesito tu mirada, el calor de tus caricias y la llama de tu lanza...
Te deseo...
Te extraño...

No SOY sin Ti...

Hoy, la brisa me ha traído tu olor... Han venido a mi recuerdos ya olvidados...No, sólo dormidos... Y he sentido que mi Alma se hacía pequeña, se encogía hasta ser una mínima expresión de Mi..., está chiquitita sin tu abrazo...

Tu Alma se alejó, hace tiempo quizás, pero es hoy cuando lo siento así... 
Me hace falta tenerte cerca, notarte... Te necesito!!!... Si, la niña, la mujer que soy, no ES sin ti...

Sabes... Un pedacito de Ti se quedó aquí, Conmigo, me acompaña... Tú también tienes un trocito de Mi...

Ahora si lo siento, TE siento... y sonrio, sonríen mis labios..., mi mirada sigue ausente, perdida, triste...

Huéspedes incómodos...

El aire impregnado de nada y las sábanas, lisas, blancas, oliendo a frío, a ausencia... añorando el perfume a sudor, a tinte rojo,... porque contigo descubrí que no hay prevenciones ni respeto por los días no apropiados cuando el amor no tiene contención, ni la tiene el deseo.... Sin tu abrazo, sin tu impudor, mis labios están helados, deambulando,... muriendo porque no mueren los recuerdos, que se quedan como huéspedes incómodos, alimentando una añoranza impertinente capaz de ahogar cualquier idea, menos las palabras que te piensan y besan la sombra de tu imagen...

Me encanta...


Me encantas Tú... Adoro tu manera de mirarme intentando ver que guardo dentro de mi Alma... Cuando mis ojos se cruzan con los tuyos, me baño en ellos...

Me encanta tu voz... Hablar contigo, escucharte, incluso leerte... Con nuestras conversaciones me voy llenando de Ti...

Venero la manera en que tus dedos me tocan... Adoro cuando tus labios acarician mi piel y mi cuerpo se estremece a tu lado...

Me encanta follar contigo... Sentir tu polla entrando en mi..., acoplándose a mi cobijo más recóndito, mojando mis entrañas con tu licor...

Y, ahora, desde anoche, sé que me encanta que mis dedos sean tus dedos cuando acaricio mi clitoris..., que mis manos sean tus manos cuando rozo mis pechos... Adoro que fueras Tú quién ocupara mi pensamiento mientras mi placer se derramaba en una cama vacía...

Sé que tú también te morías de ganas de SENTIRme...
No hables... Mírame... También yo podría confesar que eres el artesano de mis sueños... Que en mis madrugadas, antes que los primeros rayos de Sol acaricien mi piel, son Tus manos las que me recorren... Antes que mis ojos vean la luz del día, es tu mirada la que me atraviesa... Podría también contarte que al alba, es tu aliento, mi respiración... Que arrancas gemidos a mi Alma... Que tu lanza me penetra, que entras en Mi con tu fuerza, con el ímpetu de dos amantes deseosos el uno del otro, nos poseemos... Que derramas tu llama y nuestros cuerpos se funden en uno sólo... Podría gritar que eres mi alimento, que tu savia me devuelve a la Vida, cada madrugada...

Deja...

Contigo caminando...
Y, entregada en Ti, mi Alma descansa...
... Si no estoy contigo, dime, por qué te Vivo
por qué te Sueño, por qué te Siento...
A cada momento te busco,
en todo instante Te Siento...
Deja que te cuente el cuento de los sentimientos...
Deja que practique en tu cuerpo el lenguaje de las manos...
Vamos a comprobar si nuestros cuerpos propagan el calor...
Átame de pies y manos, y golpearé tu mejilla con besos...

Regla de Oro


Es mejor no desayunar en casa con polvos de una sola noche si sabes que no quieres volver a quedar con ellos. Aunque a ti pueda parecerte lo contrario, prepararle café y tostadas a una persona a la que no tienes intención de volver a ver es un acto extremadamente cruel..., porque da falsas esperanzas.
En cambio, invitar a tu polvo a desayunar en la cafetería de la esquina es una idea EXCELENTE. Con mucha elegancia, lo estamos echando de nuestra casa. Un desayuno de treinta minutos es más que bastante. Luego sonríes, le das un abrazo y desapareces.
A lo mejor, o a lo peor, no lo sé, mi actitud te parece borde pero, créeme, en el fondo soy una romántica y me encanta desayunar acompañada de hombres, para mi, únicos.
Así que, no lo dudes, si te traigo un capuccino a la cama, estoy rendida a tus pies. Si te compro un capuccino en la máquina de la cafeteria de la gasolinera de la esquina, no volveré a ver tus pies en mi vida.
Que tu Piel sea mi abrigo... Tu cuerpo mi refugio... Tu Alma mi creencia... Tus labios mi alimento... Tus manos mi pasión... Tu mirada mi deseo... Mis gemidos, la voz de tu silencio...
Me estiré, dejándome llevar, empecé a acariciarme... Lo necesitaba tanto...
Sentía placer, sentía deseo...
Tu boca se unió a la mía... Nuestras lenguas entrelazadas...
Nos movíamos, jadeábamos... Piel contra Piel... Moviéndonos con lujuria... Acariciándonos... Despertando más Deseos...

La realidad


¡Cuidado! En ocasiones... nuestros Deseos se hacen Realidad...
Mi Deseo de Ti, es real, palpable, latente, se respira...
Deseo, necesidad de SENTIRte profundamente, en mis entrañas..., hasta el fondo de mi Alma...
Ansias de Tus embestidas con ímpetu, con fuerza,... construyendo tu molde dentro de mis caderas...
Ganas de beberte, de ser tu Fuego..., de dejarte sin  aliento...
Me Deseas... Te Necesito... Tus Ansias son Mis Ganas de Ti...
Tu boca... Mi lengua... Nuestras miradas... Tu llama de dragón derramada en Mi...
Y..., la realidad supera mi Deseo...

Tu placer, el mio... Mi victoria, tu llama


Tus manos despertaron mi piel, mi cuerpo,... mis sentidos... Tus caricias me recorrían y una oleada de calor inundaba cada recodo de mi...
Me volví hacia a Ti... Empecé a rozarte, tocarte... Las yemas de mis dedos te hacían SENTIR, imaginar... Nuestro mundo comenzó a crearse...
Te bañaste en mi mirada... Querías perderte en Mi, sin límite, sin cordura...
Mis labios y mi lengua buscaban el camino a Ti... La sed que me ahogaba, Tú la calmarias...
Tu boca besaba mi centro, llegabas a mi interior... Mi boca, ya, formaba parte de tu TODO... En esta vorágine de realidad, ... duermevela, ... imaginación... Solamente gobernabamos Nosotros..., hambrientos de disfrutarnos,... descubrirnos...
La frialdad de las sábanas que nos cubrían, daban frescura a nuestros cuerpos... Que ya no nos pertenecian... Eran presos de mis ganas de Ti..., de tus ansias de Mi...
Perdidos en nuestro Deseo,... en silencios,... en gemidos de placer arrancados de mi garganta, de tu Alma... Nos encontramos... Tu voz... Mi voz... Tu humedad... Mis líquidos...
Tu placer, el mío... Mi victoria, tu llama...
Quiero que seas aguacero sobre mi... Ser tu Tierra... Llenarme de tus ganas... Que tus dedos me den forma... Tu boca, tu lengua humedezcan mi piel con tu saliva... Te necesito para SER... Que tu Alma me de Vida... Tu fuego, el calor de nuestros deseos... Soy Tu Pasión... Sé Mio... Sin dudas, sin miedos... Entregándonos a este torrente de sensaciones que nos arrastra... A mi, a ti... A ti, a mi... Soy Tuya... Siénteme..., inocente, atrevida... YO...

PIENSO EN TI...

Pienso en Ti... Vives en mi, sin tregua, a toda hora... En mi fantasia, brilla tu imagen, siento tu aliento...,oigo tu voz. Tus labios queman y el Alma puede hablar en tu mirada. Llevo tu huella en mi pecho, nuestra pasión me turba... Somos dos ideas pensadas a la vez, dos notas acompasadas, dos ecos que se confunden... Somos dos lenguas de fuego que forman una sola llama...

De intercambio en Londres

Llevaba Carlos varios meses hablando del tema. Primero con indirectas, luego de manera un poco más explícita y al final exponiéndolo abiertamente. Mi chico quería hacer un intercambio de parejas. Yo me reía primero de las indirectas, me negué con rotundidad cuando lo propuso de manera más explícita y pospuse la cuestión con un "Ya veremos" cuando me lo confesó abiertamente.
Hay cosas que dan miedo, y esta era una de ellas. Miedo a lo desconocido, a cómo serán esos lugares donde se hacen esas cosas, a cómo me sentiría viendo a Carlos haciéndolo con otra, a si yo podría estar con otro delante de él. No creo que ninguno de esos miedos sea muy original, y ante tantas dudas mi mente dijo que ni de coña iba yo a hacer eso. A los dos minutos de empezar a planteártelo se te quitan las ganas del todo.
El intercambio de parejas, dicen las que lo practican, es una experiencia peligrosa que casi siempre es el hombre el que suele proponerlo por primera vez, pero que cuando acepta es la mujer a la que más le gusta y la que más desea repetir.Por algo será. Un día, le dije a mi chico que podríamos intentarlo alguna vez.
Londres es una de las ciudades europeas que más me gusta. Roma es más bonita, París, posiblemente también, pero Londres es mi preferida. Si voy de capricho y sólo para un par de noches me quedo en el Hotel Sanderson, que vale una pasta, pero que, de tarde en tarde, es un lujo que me permito.  Si voy para más tiempo busco otras opciones, porque más de dos días en ese hotel supone un agujero en la cuenta del que te acuerdas durante un año.
El Sanderson es un hotel que a partir de las nueve de la noche me inspira a hacer cosas malas. Además, a mí en Londres no me conoce nadie, y eso SÍ que inspira. El Hotel Sanderson tiene un vestíbulo enorme, moderno, elegante... A la derecha, una barra de veinte metros para tomar copas, y más al fondo un restaurante de lujo en el que atienden camareros y camareras guapísimos. La verdad es que todo el mundo que entra en el Sanderson parece más guapo.
Carlos llevaba una semana enganchado a Internet, preparando el viaje. Entraba en un montón de webs, mandaba mails, hablaba por teléfono en inglés, conectaba la webcam, pero no me contaba nada de lo que hacía... Era una SORPRESA.
LLegamos a Londres y hacía un Sol espléndido. A mí cuando llego a Londres me da un poco de rabia que haga Sol. Era viernes y llegamos al hotel a la hora de comer. A la hora de comer en España, que en Londrees a esa hora es imposible comer. En recepción nos dieron la llave y subimos a la cuarta planta. Al abrir la puerta de la habitación no daba crédito al ver aquella pedazo de suite, la verdad es que era maravillosa y daban ganas de quedarse allí, sin salir. Y más con ese Sol. Pedimos unos sándwiches en la habitación y nos echamos una siesta, no sin antes estrenar desnudos aquella cama que además tenía dintel, cosa que a mí me hacía mucha ilusión. El polvo que echamos fue más bien discreto, sin mucha ceremonia, aunque la siesta de después fue espectacular. Nos despertamos pasadas las ocho, que es muy tarde para despertarse de una siesta en cualquier parte, pero mucho más en Londres, que a esas horas ya hace rato que han cenado. Mientras me duchaba oía a Carlos cómo no paraba de hablar por teléfono con su perfecto inglés, y aunque ni le escuchaba ni le entendía demasiado bien, sí puede intuir que quedaba con alguien. Yo no quise preguntar con quién.
Fuimos a cenar a un restaurante italiano para turistas que hay justo enfrente del hotel y de ahí a tomar una copa a un sitio que, según me explicó, había encontrado por Internet. En la puerta supe perfectamente de qué iba aquello. Nada más entrar, mi chico dijo su nombre a una señora elegantísima que había en la puerta, que enseguida le reconoció y nos invitó a quitarnos los abrigos... Poco a poco fui descubriendo que Carlos había organizado aquella noche con un esmero que me emocionaba. La señora elegante de la puerta se llamaba Carmen y, Carlos me contó al sentarnos en una mesa, que había seleccionado de distintos lugares a treinta parejas y a diez chicos y diez chicas más sin compromiso para pasarlo bien aquella noche. Tardé un rato en dejar de temblar de los nervios. De repente, casi sin darme cuenta, estaba hablando en la barra con un tipo moreno y Carlos detrás de mí haciendo lo mismo con una chica muy alta. Eran de Boston, eran guapos y eran pareja. Nos presentamos los cuatro y Carlos propuso que nos sentáramos en una de las mesas... Yo me puse muy nerviosa, muy excitada, muy celosa, muy enfadada, muy contenta...
El hombre de Boston se llamaba Dave y, estaba tremendísimo. Tengo que reconocer que ella me cayó muy bien, se llamaba Angie, era educada hasta el extremo y me trató con mucho cariño. Qué menos pensé yo, si dentro de un rato seguramente se va a tirar a mi chico. Me di cuenta de que ese pensamiento no me importaba, no me provocaba ningún dolor, más bien, todo lo contrario. Imaginar a aquella mujer con Carlos y yo verlo me empezó a excitar. " Me estoy excitando ", confesé al oído de Carlos. " Cuánto me gustas ", contestó.
Si alguna vez en mi vida iba a hacer un intercambio, ese era el día; los de Boston eran la pareja ideal, y la suite del Sanderson el mejor de los lugares. Todo era PERFECTO.
En la habitación la excitación me pudo y decidí abandonarme a que me sucediera cualquier cosa... Hubo momentos en los que me sentí extraña viendo a Carlos tocando, haciendo sentir a otra lo que me hacía a mi normalmente, pero aquella situación tenía tanto morbo que lo pudo TODO. Tuve orgasmos con los tres que al margen de mí estábamos en aquella cama... Miradas, manos, sensaciones, cuerpos, deseos... Con Angie también me corrí, que ya que intercambiábamos, que fuera un intercambio completo... Jamás hubo tanta pasión en una cama.
Cuando Dave y Angie se marcharon de madrugada, Carlos y yo nos amamos con mucha ternura, demostrándonos que cada uno de nosotros éramos para el otro algo único. Después nos abrazamos y así nos quedamos dormidos juntos y solos, viendo cómo la lluvia volvía a caer en Londres...

...Te tocas???

Una voz, un silencio, gemidos... Te tocas??? Puedes sentir mi lengua en ti??... Imagino, imaginas??
Siento tus manos recorriendo mi cuerpo, llegando a mi monte de Venus. Mis dedos en ti, la humedad de mi lengua en tu sexo... Y, despues, el silencio envolviendonos. Gemidos arrancados al alma... Tu en tu espacio, yo en mi espacio, que se vuelve uno solo
Tengo hambre... hambre de ti.. ven... déjame que te haga sentir lo mismo que siento yo.. para poder explotar los dos.. a la vez..
Por fin, te siento, te tengo... Nuestra hambre, mi hambre de tu cuerpo empieza a ser saciada. Nuestra sed, mi sed de ti es mi victoria...
Quiero ser llama atravesada por tu lanza...

Despéinate (me despeino...)

Despéinate... Que el viento revuelva tu pelo. Mis manos te ayudarán a que ni un sólo cabello esté en el sitio correcto. No hay nada más bello que vivir la vida sin el estigma de la culpa. Lo que hicimos, lo hicimos con orgullo. Éramos inocentes, buenos, inofensivos, ingenuos, puros. Despéinate del todo, sin miedo a las miradas ni a los juicios. Luce tu cabello en pleno caos. La belleza es desorden y asimetría. Es libre albedrío. Depéinate cuando caminas. Cuando besas. Cuando amas. Despéinate sin pudor cuando palpitas desnuda, tan cerca de mi piel. Cuando sudas. Cuando te entregas. Cuando te mojas. Cuando te pierdes en gemidos. Cuando vas arando con tus uñas surcos rojos en mi espalda. Despéinate. Que tu cabello le cambie la cara a las buenas costumbres. Que tu melena en rebelión, soberbiamente altiva, se adueñe del Tiempo. Envuélveme en tu rebeldía. Triunfa sobre mí perdiendo la batalla y doblegándote a mi fuerza. Róbame el corazón un poco más mientras sujeto tus muñecas. Aduéñate de mi pasión. Niña buena, te mueres de ganas por ser la última de la clase. El penúltimo lugar será para mí. Descubre como despeina el volar. Flota. Navega por el Cosmos. Siéntete bella, esplendorosa y eterna. Mírame. Sedúceme. Sonríeme. Tómame. Consúmeme. Devora con apetito lo que quede de mí. Juega. Baila. Ríe. Ama. Canta. Besa. Y sobre todo, Brilla. Despéinate. Hoy te he imaginado de nuevo, despeinada, como aquella tarde. Y sigo muriendo por ti, cegado por tu desnudez translúcida...

En mis sueños

Anoche, en mis sueños,
te tuve junto a mi...
Entre sábanas,

deseos y un placer sin fin...
Mi cuerpo se estremecía
cuando estabas dentro de mi,
tus caricias, tus besos, tus abrazos...
No te imaginas lo que me hacían SENTIR,
después, como siempre,
despierto sin ti.
Otra noche,... Otro sueño...

.

TUS DEDOS

Llévalos a mis labios, a todos ellos
Tráelos a mis pechos, a mi espalda, a mi costado y que lo recorran...
Besa mi cuello a caricias...
Llévalos a mi clítoris y que tus dedos naden en mi orgasmo...
Y, sobretodo, llévalos a mi corazón y te llevaré a ti en mi...

Respírame...

Y yo te susurro que me goces,... y tú vas descendiendo con dulzura, dejando una estela a tu paso por mi piel,... lamiendo mi humedad y disfrutando de mi sabor. Me abres y te abres  paso hacia mi con el ímpetu de un explorador y la decisión de una manada.
Vas descubriendo mis secretos con tu lengua,...me degustas y me haces  disfrutar... Mientras mi cuerpo se arquea y puedes ver las estrellas brillar con fuerza en mis ojos.
No me dejas, estas tan excitado por  mis gritos de placer...
Tu lengua se interna a ritmo frenético en mi... Tus manos me suben con determinación y ahora se aferran con suavidad a mis pechos, los rodean moviendo mis pezones duros, meta de exploradores que ansían grandes cumbres,  que desean coronar ese laberinto ya conocido por ti... Se abre para que goces en él, conmigo,... Mis espacios se amoldan a ti, te deseo con fuerza, necesito que me tomes, que me tomes de verdad, que me bebas y te pierdas dentro de mi,  una  y mil veces. Mis jadeos son susurros que invaden el espacio.
El Mar está embravecido y me penetras con fuerza, quieres oirme gritar, y que mi grito quede esculpido en el firmamento infinito.
Me sujetas mientras estas dentro de mi... Ahora me penetras de pie, cada vez que mi cuerpo desciende al ritmo de la gravedad, tu sexo entra en mi con más fuerza, más hondo y siento como nuestra humedad se funde y resbala hacie el suelo.
Nuestros gritos se han vuelto rugidos de fieras despiertas y, nuestras almas están llegando a un clímax ni siquiera soñado. Desde donde estamos podemos ver el Mar y las montañas agitarse, arriba y abajo, al ritmo de nuestros cuerpos y con esta visión compartimos el mayor de los orgasmos... Nos corremos los dos juntos, en un sólo grito, en un único placer...el de dos almas que se han encontrado...
Respírame...
Dicen, que duerme la bestia debajo de la piel humana... Mi bestia está despierta... Tu bestia la ha despertado... Una fiera hambrienta de ti, de las caricias que sólo tus manos pueden darme, del calor de nuestros labios cuando se rozan, de tu lengua con la mía... Una fiera sedienta de ti en mi... Tu fiera sedienta de mi humedad... Dos fieras con alma, descubriéndose, conociéndose y ansiosas de más... Quiero tu piel, tu inocencia, tu alma...Tu fiera...

"Sueño de una conversación de verano..."

En tres frases me parecía conocerte muy íntimamente, me dejé llevar con la ilusión de un niño que acaba de encontrar algo muy querido; sentir de esta manera no seria posible si todavia no nos acompañara un poco de inocencia y sólo se siente asi cuando no se tiene miedo. A ti te bastaron tres líneas y me habías conquistado por completo, estaba tan excitada que te deseaba con pasión y me parecía estar gritando tu nombre en mi cabeza. La conquista fue mutua. Me arrebataste por completo, sentía un deseo imparable, unas ganas tremendas de tenerte. Fue precioso e inquietante hasta lo estremecedor... Besos que te atreviesen la ropa y te lleguen al universo íntimo de tu alma, cálidos y de una intensidad tal que te marquen a fuego...
Excitación surgida de un instante no debería permanecer en el olvido, casi siento que estas palabras que ahora te escribo son pequeños gemidos que me arrebatas,
dulces orgasmos contenidos que envuelves con cuidado. Muchos no creerán que sucedió, pensarán que es inventada, pero es...real. Como Tú, como Yo, sintiéndonos en cada frase, conociéndonos sin reservas...El mayor acto de amor que jamás ha existido...

Nuestra Piel, Nuestro Latido ( por Raúl Pérez y Yo)


que terrible ungüento hizo que mi piel se colgara de la tuya, que pócima me hiciste beber, que conjuro me hechizó.... en que momento....incluso antes de conocernos...nuestras pieles se buscaban. Sentimos cómo se llamaban...Nos rozamos, nuestras miradas se tocaron y, bebí de ti....
 Quizás en esas noches nerviosas, revueltas, empapado en sudor... quizás la voz que oí, quizá esa sombra que inquietaba mi sueño... esa música que me embriagaba, ese color cobrizo de fuegos de hogueras calentando grandes hollas, despidiendo olores alucinantes... quizás solo soñé... o tal vez no era un sueño ?...
 Siente.......cómo conseguimos que la realidad, la nuestra, que nosotros creamos, va más allá de un sueño... En esas noches te siento, me uno a ti, mi alma te acompaña y sueño...Tu olor me embriaga, la música me envuelve, la brisa del mar me acompaña y la llama de los deseos crece...Tierra, Aire, Agua y Fuego...
 Hombre, Tierra, Alma. Colores reflejados en mi mente, espiral de sensaciones hipnotizantes. Cuerpos, cuerpos, Aire. Lunas bailando en lo alto del colchón. Ruedo y ruedas como los cantos borrachos del Río. Dónde acaba tu cuerpo?, Dónde empieza el mio?. Y siento, y veo y huelo. Aún mis ojos cerrados estallán en Luz. Eres TÜ, eres TÚ....
 Tú??? Yo???. ...Somos lo mismo...Tú eres un trocito de mi. Estás en mi. Mi cuerpo, hace tiempo que dejó de ser mío. Mi alma prefiere rodar contigo. Perdí la noción de mi cuando me mezclé contigo. No hay fronteras, no hay límite, somos sin fin...por mi, por ti...
 Grandiosa colada, los fuegos sucumben en los hornos altos. Como el acero se fusionan dos almas perseguidas por dos cuerpos mimetizados en uno, camuflaje perfecto de Agua, Calor y Fuego. Ardiente resultado de sueños encontrados, de Noche infita, de Sal, de reflejos de Luna, de manos buscando un lugar donde descansar, lejos de la oscura realidad, entre mi pecho y tus pechos ‎...sólo hay sentimientos, ganas de sensaciones que creímos olvidadas, pero no, solo dormían esperando a ser de nuevo despiertas. Ansias de querer tener dentro de mí el acero de tu lanza, el fuego de tus noches. Que tu cuerpo sepa a la Sal de mi piel. Y nuestra sombra, dos cuerpos encontrados, envidiada por la misma Luna....
 Y el Mar se retira, los cielos se pliegan, la Luz se difunina, la Tierra se abre. Con respeto, con un guiño de complicidad, se esconden, regresan. Mientras dos cuerpos se elevan, flotan y giran. Se empañan en sus propios sonidos, en sus propios olores. Goteo de fluidos descontrolados. Rios. Jadeos, suspiros... susurros imperceptibles, ahogados en su pasión, impredecibles. Y por fin... regresa la Luz. Explosión. Torbellino. Alientos multicolores, descontrolados. Y por fin el relax... el descanso

encantados de conocernos


Quedamos en Madrid. Yo viajaba desde el Mediterráneo, en mi piel el calor del Sol, la sal del mar y las ganas de ti.
Nos veríamos al atardecer en la Puerta del Sol, testigo mudo de tantos hechos históricos. Tomamos unas cañas, nuestras miradas se buscaban... Comenzamos a caminar , nuestros pies nos guiaban, nuestra voz nos acompañaba y nuestras ansias nos empujaban.
En la habitación, Extremoduro era la música ambiental y, abrimos dos cervezas, más. Tu cuerpo me llamaba a gritos, no necesitábamos palabras para sabernos. Mis labios se encontraron con los tuyos, nuestras lenguas se unieron, y así, tus ganas y mis ansias empezaron a ser sólo una. Desnudos en el suelo derramaste burbujas sobre mí, bebiste de mis pezones erectos para ti...y mi cuerpo comenzó a empaparse de ti.
Mis dedos perfilaban tu espalda y mi boca se dirigió a tu polla, quería saborearla, llenarme de ella, de ti. Tu falo ya me esperaba  en lanza. Te succioné a un ritmo acompasado, el que marcaba el latir de nuestros corazones, tu cara reflejaba el deleite que sentías. Tus dedos, ahora en mi clítoris hacían que me estremeciera y necesitara tenerte dentro de mí, completándome, igual que piezas que encajan, sin saberlo.
Mis labios, mi boca, mi lengua continuaban en una labor...disfrutando de tu polla dura y suave...Me encanta!!! Tus labios, tu boca, tu lengua seguían gozando de mí, y yo de ellas.
Explosión de sentidos. Mi cuerpo y tu cuerpo. Mis carnes se abrieron para recibirte fuerte y profundo... Tu lanza de fuego me penetró. Fuertes embestidas nos sacudían, nos estremecían, nos hacían sentir. Nuestras ganas, nuestra necesidad estaban siendo saciadas, colmadas. Yo llena de ti, y tú derramándote en mi para saber que seguimos siendo nosotros.
Fuimos uno, somos uno, una sola ALMA disfrutando del placer de volver a conocernos.

Nocturno


Estás en mí, esta noche, sin posible retorno,
sin un solo recurso que me libre de ti.

Te siento en mi cintura, te siento en mi garganta, donde tiembla tu voz.

Me siguen en la noche tus ojos insondables,
ese infinito océano abismal.

Me envuelve tu silencio, tu  ternura,
tus largos aislamientos, tu tristeza tenaz.

Me salpica la boca el chorro de tu risa,
subes en oleadas  por mi piel.

No puedo defenderme del calor de tus manos,
ni de tu boca triste, ni de tu claridad.

Te siento como un hierro candente en el costado.

Estás entre mis libros, mis antiguos papeles,
la música que amo, en mi viejo reloj.

Te  bebes mis palabras
y todo lo que escribo te transparenta a ti.

Esta noche te siento subir por mi silencio
y siento que ya nada me queda por hablar.

No quiero que me envuelvas, pero tal vez lo quiero.
Tal vez ya no se cómo vivir sin ti.

Estás en mí, esta noche, y ya no me defiendo:
arrásame la vida y déjame morir
Saboréame como golosina pegajosa
toca, roza mis sentidos, mi pudor.
Deleitate como manjar servido, se atrevido...
como conquistador.
Recórreme... con la lengua, con los dientes.
Penétrame... destrozando mis barreras,
húndete en lo profundo de mi cuerpo.
Desviáme del rumbo normal de lo pensado,
y devórame sin dolor...

Tómame


Tus manos se deslizan sobre todo mi cuerpo,
caricias suaves que queman por dentro...
¡explosión electrizante al sentir tus besos!
Tus manos temblorosas me sostienen...
como queriendo beberte el vino más secreto,
de entre mis muslos, de entre mis pechos...
Hasta embriagarte de lujuria y también de sexo...
Sabores desconocidos que tu lengua ha probado
Son sabores exquisitos...
Rodeas mi cintura para seguirme amando…
Penetrando en lo profundo hasta quedar extasiado.
Y al sentir tu cuerpo fundido al mío
deliciosa sensación de llegar al vacío
En donde solo hay placer y eternos gemidos
Pasiones misteriosas que embriagan mis sentidos...
Son nubes grises, oscuras gaviotas del aire,
musas tristes y campanillas roncas las que se mezclan en mi mente; son ansias y deseos muchas veces dormidos que quieren despertar y no les dejo.
Son siempre las mismas nostalgias,
siempre idénticos recuerdos
y un mismo pasado.
Y todo ello agita mi alma
y a todo ello quisiera matar,
mas si lo hiciera yo también moriría
ya que mis nubes grises, mis oscuras gaviotas,
mis ansias y deseos...
forman todo gran parte de mi ser,
un pedazo de mi misma;
al agredirles rompería mi integridad y nada quedaría,
tan solo un ser roto, una mitad...

un ramito de violetas (co-producción de Derto Negrín y Alicia Almenara)


Después de tantos años de matrimonio. El amor y la pasión ya no reinaban en sus corazones, la erosión del tiempo y la bondad de sus corazones, lo habían convertido en cariño y respeto. Quizá el cansancio mutuo de tantos años de trabajo duro para sacar a sus hijos adelante tuvieron la culpa. La monotonía se apodero de ellos. Pero un día un grave error de ella al no cerrar su facebbok en su computadora dio lugar a esta historia.
Un día como tantos otros, al llegar cansado del trabajo, un buenas noches, un beso en la mejilla y ella se subió a la habitación a dormir. El se puso en el pc a mirar los deportes como todos los días, pero ese día fue distinto. Una ventanita debajo de la pantalla pestañeaba. grave error que cambiaria sus vidas. Entro en su face y descubrió que ella estaba manteniendo una relación con un chico de otro país, hasta incluso mirando los mensajes no borrados, que mantenía sexo por cam con el. Lejos de entrar en cólera, se sintió culpable y decidió luchar por ella con los mismos medios que ese chico y en el anonimato. Compro un lap top y aprovechando que tres noches a la semana a parte de su trabajo en la fabrica, hacia de guardia de seguridad en un aparcamiento.
Para volver a conquistarla. Se saco una cuenta en facebbok con nombre y fotos falsas y le pidió amistad, a la que ella no tardo en aceptar. Aquel chico no le duro más de dos asaltos, dada su juventud e inexperiencia.
Le descubrió la poesía con el poema veinte de Neruda y luego le seguirían, Lorca, machado, Benedetti… le escribía textos llenos de amor, relatos, romanzas, versos y hasta le mando un ramito de violetas. Que el al llegar a casa vio puesto en la mesa del salón, ni el pregunto ni ella dio explicaciones.los dos eran felices de aquella manera. El le venia diciendo que cuando hiciera el amor con su marido, pensara en el y así poco a poco, lo que era monótono y muy esporádico, se fue convirtiendo en pasional y mas frecuente. Ella alguna vez en el mayor éxtasis, pronunciaba el nombre de el, pero su marido hacia como que no lo oía.asi fueron pasando los días, hasta que el decidió de pedirle sexo por cam. Siempre que lo hacía con su marido era a oscuras y si no enseñaba la cara, ella no lo reconocería. Puso más luz en su garita, una sabana a la espalda para que ella no sospechara y así vino el primer encuentro por cam
Ella deseaba ese encuentro, ahora, más que nada en su vida, quería vivirlo como si fuera real. Que sus manos sintieran la piel de su amante virtual, que la piel de él se erizará. Empezaron timidamente, como cuando somos adolescentes y tenemos nuestras primeras experiencias con la sexualidad, avergonzados pero llenos de ganas. Se desnudaron. A él le gustó mucho la forma en que ella se quito el culotte delante de la cámara. Sus dedos empezaron a desfilar desde su boca, rozando sus labios, bajando por su cuello, deteniéndose, con fuego en sus pechos.  El veía sus pezones abultados, y se le antojaba morderlos, entretenerse en ellos con su lengua y sus dientes. Su pene crecía y sus ansías también.  
Ella seguía tocándose para él. Su mano llegó a su monte de Venus, húmedo, abierto, preparado para que su marido, su amante virtual desconocido, la hiciera suya y así él ser  ÉL.
Se penetró con sus dedos, jugó con su vello. Su clítoris gritaba, la hacía gemir. El la oía y se volvía loco, sus pasiones se despertaban, eran gigantes en busca de la flor de su deseo, su violeta prohibida. Sus cuerpos se estremecían, eran un juego de sombras y luces que la cam conseguiía, que fuera especial.
El notaba en su lanza, dura y suave, la boca de ella, sus labios la succionaban. Jamás había sentido tanto placer. El morbo de saber que era su mujer la que se lo comía, con tantas ganas, hizo que estallará. Los dos gemían, suspiraban, sentían... Pasaron los días y se iban haciendo mas frecuentes los encuentros. Al poco tiempo eran casi diarios, alternaban cam con encuentros conyugales. Ella se hizo de un pc portátil que mantenía escondido para que los encuentros fuesen en la cama de su dormitorio. Utilizaba juguetes, lencería, se fue convirtiendo en una diosa del sexo, tanto para su amante como para su marido. A su matrimonio volvieron los juegos, los mimos, los tequieros y los arrullos. Y un buen día al llegar el a casa después de haber mantenido el que seria su ultimo encuentro por cam. Subió al dormitorio y la encontró dormida, aun ataviada con el mismo corpiño, liguero y medias blancas con las  que el la había dejado hacia una hora, el portátil aun prendido y el consolador en su mano. Quiso salir e irse pero tanta belleza merecía una caricia, paso su mano por la mejilla apartando su pelo muy despacito (para que no despertara y se sintiera culpable, luego saldría y no llegaría hasta tarde para darle tiempo) acerco los labios a los suyos hasta sentir su aliento. De pronto ella abrió sus ojos y nada mas lejos de verse sorprendida, con una sonrisa cómplice le pasó el brazo por el cuello. Estaba fingiendo el sueño, lo supo desde el primer momento.
Acerco su boca al oído de su marido y le susurró Sé que eres tú. Esa frase hizo que su alma se regocijara y su deseo renaciera cual ave fénix. Sus ojos se miraron, y sus bocas, hoy más que nunca estaban sedientas el uno del otro. Sus lenguas se entrelazaron con ganas, furia. Se abrazaron con fuerza, queriendo no dejar de estar unidos. Sus cuerpos se frotaban intensamente. Ella quería imponerse, y vaya si lo hizo. El se dejaba hacer, sin dejar de hacer que ella, a momentos, se fuera sintiendo más salvaje. Empezó el viaje hacia la polla de su amante, de su marido, de su todo. Mientras, él, seguía jugando con su lengua y sus manos, que la envolvían como una tela de araña, suave. Al primer contacto de la punta de su lanza con la lengua de su mujer hizo que se sintiera único.
Sudaban deseo, se dejaban llevar por sus ganas de sentirse. Ella quería notar la fuerza en su interior, quería la polla de su marido dentro. En su boca, su vagina, su culo. Ansiaba llenarse de él, y él esa noche la complacería en todo. Cuando parecía que ya no podían más, él le dio la vuelta, arañó su espalda y la embistió con una mezcla de fuerza y delicadeza que hizo que ella tuviera su primer orgasmo. El seguía conteniéndose. Las sábanas los envolvían en sus movimientos, y sin separarse un milímetro, la lanza de su marido entró en su vagina, llenando todo su espacio. Seguían un ritmo desenfrenado. Rápido. Lento. Más rápido. Y así, los dos, siendo solo uno, se corrieron a la vez. Sus líquidos emanaron de ellos. Explotaron de placer… 
Y comieron perdices y vivieron felices

mis palabras se ahogan en un orgasmo exquisito


Me gusta despertar y que lo primero que vea sea a él, acostado boca arriba, con los brazos a los lados, las piernas extendidas y su cabeza ligeramente inclinada hacia mí.
Me gusta observar su perfil, sus ojos cerrados, su nariz un poco grande y recta, su piel blanca con un tono azulado por la barba que ha crecido durante la noche, sus labios rojos y carnosos, su cabello corto... Me gusta observarle cuando duerme, tranquilo, escuchar su respiración profunda y pausada.
Estoy acostada a su lado izquierdo, casi desnuda. Pego mis tetas a su brazo, siento como al contacto con su piel mis pezones  se aprietan frotándose contra su piel.
Elevo mi cara hasta la altura de su cuello, qué delicia sentir el calor de su cuerpo cuando acerco mi nariz y mi boca para introducirlas en ese espacio que se forma entre su hombro y su cabeza; comienzo a besarle despacio.
Se mueve, gira todo su cuerpo hacia el lado derecho, así que ahora me da la espalda, ya no puedo ver su rostro, pero sí su espalda, tersa, con algunos lunares. Beso cada uno de ellos con la punta de mi lengua, para que ahora, al abrazarlo, mis tetas sientan un poco de humedad.
Pego mi cuerpo al suyo,  mi mano izquierda está en mi entrepierna, apretando los labios de mi vagina, rozando mi clítoris; él aún está dormido, no ya tan profundamente como al principio, pero todavía dormido.
Quiero que despierte, que me lo haga. Dirijo mi mano hacia su pene, ¡qué sorpresa! ¡qué grato descubrimiento!, está duro, crecido... al tocarle, inmediatamente se gira hacia a mí. Estamos acostados de lado, uno frente a otro, abre los ojos, me sonríe y se acerca para besarme en la boca, mientras acaricia suavemente, sólo con dos dedos, mi vulva, cada vez más dura y húmeda.
Sus besos se intensifican, son más rápidos y ahora frota su lengua contra la mía, su respiración aumenta cada vez más, yo estoy jadeando levemente, pero se me escapa un gemido, casi un grito, cuando acerca su pene, cuando frota mi clítoris con su glande.
Estoy lubricada para recibirle, él lo sabe,  y me dice: "Súbete", se acuesta boca arriba, puedo ver su falo perfectamente erecto, duro, crecido y ansioso. Me siento sobre mis rodillas, frente a él, en el espacio que queda entre sus piernas abiertas, bajo mi cabeza, me acerco a su pene, no lo meto en mi boca, no todavía, primero paso mi lengua húmeda alrededor, sobre su glande, junto mis labios sobre la punta, los abro, los separo para metérmelo en la boca, poco a poco, simulando la apertura de mi labios vaginales cuando me penetra.
Está excitado. Aprieto con la mano izquierda la base de su miembro, mientras se lo chupo. Lo succiono, muevo mi cabeza de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo, primero lentamente, cada vez más rápido y cuando siento que está a punto de terminar, me lo saco.
Exhala entonces como si fuese un alivio para él. Insiste: "Súbete", su pene está duro, muy firme. Sigo en la misma posición, sobre mis rodillas, pero ahora con las piernas separadas, rodeando su cadera. Tomo su pene y lo froto en mis labios.
Esto le gusta, me lo dice: "Frótalo", su erección aumenta todavía más, puedo sentir en mi mano la tensión de su miembro, puedo sentir cómo se prepara para eyacular, pero no quiero que se corra sin habérmelo metido todo, desde la punta hasta la base, sin haberlo sentido por completo dentro de mí.
Nuevamente, cuando siento que está a punto de terminar, dejo de frotarlo y él exhala "No me hagas eso, o al menos avísame..."
Me gusta alargar el momento, extender el preludio... La piel de todo mi cuerpo está húmeda y caliente, pero sobre todo mi vulva comienza a dolerme, quiero que me penetre.
Me inclino hacia su rostro, le beso con ternura en la frente, en las cejas, los ojos, la nariz, la boca... Puedo sentir sus manos apretando mis tetas, levanto mi cara y comienza a besármelas. Mi cadera está a la altura de su pene, me muevo de manera tal que mi vulva roce la punta.
Ha dejado que sea yo quien dirija, pero ahora se impone: "Ya", a la vez que dice esto, toma mi cadera con ambas manos y con un movimiento fuerte me baja hasta su pene, me lo encaja, ensarta su falo en mi vagina, ha sido un poco brusco, pero me gusta porque refleja su ansiedad, su deseo por tenerme.
Me arranca un gemido que expresa mi placer al sentir su pene adentro, satisfaciéndose en mí.

- "¿Te gusta? ¿Disfrutas que te lo meta? Sigue moviéndote". 
- "Me gusta, me encanta sentirte dentro"
"Levántate". Esta vez ha sido él quien lo interrumpió, justo cuando siento que está a punto de terminar, a punto de venirse en mi vagina.
Estamos acostados uno junto al otro, él boca arriba, yo boca abajo, descansamos un minuto. Acerca su mano a mi coñito ansioso de ser ocupado por su pene.
Se acuesta de lado hacia mí, yo continúo boca abajo, nuestros ojos se encuentran, sonrío y mojo mis labios con mi lengua porque me está metiendo sus dedos en la vagina, cada vez más rápido. Se coloca detrás de mí y sin dejar de frotarme con su mano, cuando menos me lo espero, me penetra. No puedo evitar decirle: "Dámelo, cógeme, así, así, así"
Toma mi cadera con sus manos y me levanta, me mueve hacia delante, hacia atrás. "Más, más, más... me estoy corriendo...". Un orgasmo exquisito
Su aliento arañó sus mejillas. Sosteniéndole la mirada, sus manos pasaron con delicadeza por encima de sus pechos, deteniéndose por un segundo en sus pezones erectos. Y ella está tan exhausta que cree que no puede alcanzar otro orgasmo. -Levanta los brazos-, le pidió, y la despojó de la última prenda que cubría su pecho, sin que ella tuviera más remedio que obedecerle.
Aire frío. Piel caliente.
Sus manos sopesaron y moldearon sus pechos.
La sensación era demasiado intensa. Ella nunca habría imaginado que era posible desear a un hombre tan intensamente, cerró los ojos intentando atenuar la verdad